Zonas de Bali: cómo elegir qué visitar y como preparar el viaje segun tus intereses
Viajar a Bali puede parecer algo fácil: parece una isla pequeña, pero sorprende la cantidad de experiencias distintas que ofrece según la zona en la que te alojes.
Nuestra recomendación es que no planees demasiadas cosas en un día, las distancias (y el tráfico) son mucho más largas de lo que crees.
Es normal que al preparar tu viaje a Bali te surjan mil dudas: ¿Qué tengo que visitar? ¿Cómo sé si esta zona encajará conmigo? ¿Me voy a aburrir? ¿Me voy a perder algo?
Bali tiene oferta para todos los gustos, desde los más espirituales y tranquilos hasta para los más fiesteros y sociales.
Conocer las diferencias entre unas áreas y otras es clave para aprovechar el viaje y no llevarse sorpresas.
Es por eso que hemos decidido explicarte qué encontrarás en cada rincón de Bali, para que puedas organizar el viaje según tus preferencias.
Ubud, el corazón cultural
Rodeado de arrozales infinitos y con templos por allá donde pases, Ubud es el centro espiritual y artístico de Bali.
Es el lugar para aquellos que quieren tener conexión con la cultura balinesa sin tener que buscar mucho.
Si quieres ver templos, estar rodeado de verde y mucha actividad de autocuidado y conexión con lo divino durante el día (ceremonias, masajes, yoga, etc.), Ubud es tu sitio.
Canggu, la meca del surf y los nómadas digitales
Cafés dignos de Instagram, networking y olas. Con esos tres conceptos, no dudes que estamos hablando de Canggu.
Ambiente juvenil y comida occidental, lleno de actividades, gimnasios y fiestas.
Canggu es el lugar ideal si quieres tirarte una temporada y conocer gente nueva.
Seminyak y Kuta, fiesta y más fiesta
Kuta es como Salou, si buscas salir de fiesta hasta altas horas y no te importa demasiado si es bonito, Kuta es tu lugar.
No hemos estado, pero quien sí nos ha explicado que es como un seguido de bares compitiendo por hacerte la mejor oferta de chupitos baratos.
Uluwatu y Jimbaran, villas, acantilados y surf
La zona de moda, y no lo es en vano. Villas con piscinas infinitas, acantilados con atardeceres increíbles y pescado fresco con vistas al mar.
Además, tiene uno de los templos más bonitos de Bali, donde cada noche puedes ver el espectáculo Kecak, la danza del fuego en la que los bailarines entran en trance.
Lovina y Munduk, calma y delfines
Lovina es famosa por las excursiones para ver delfines (asegúrate que los respetan si decides hacerlo).
En esta zona de Bali se respira calma, tranquilidad y naturaleza, con cascadas y rutas de senderismo por los alrededores de Munduk, y mucha, mucha vida local.
Amed, arena negra y fondo marino impresionante
Los amantes del buceo no lo dudan, van a Amed. Uno de los fondos marinos más espectaculares de Bali, atardeceres de ensueño, vistas al monte Agung y oferta gastronómica mezclada con vida local y tranquila.
Amed es para ti si lo que quieres es pasar las horas debajo del agua.
Sidemen y Candidasa, tradición y naturaleza en estado puro
Sidemen está rodeado de montañas, cascadas y jungla.
Es por eso que es el punto de partida de muchísimos trekkings, visitas a templos y pueblos que no suelen salir en las guías.
Y si aprovechas y vas a Candidasa, encontrarás algunas de las playas más bonitas de Bali.
El oeste de Bali, el gran desconocido
El oeste de Bali guarda un silencio cómplice: pocos hablan de él y nosotros tampoco queremos romper ese hechizo.
Que quede reservado para los viajeros curiosos, para quienes buscan perderse sin mapas y descubrir sus tesoros sin que la prisa del turismo borre la magia que aún lo protege.
Mas allá de Bali, ideal para completar tu experiencia
Si por casualidad Bali se te queda corto (lo dudamos), hay muchísimas opciones para completar tu viaje: excursiones en barco a alguna de las Gili, Lombok o Nusas, trekkings por Java, viajes a Komodo…
Indonesia no es solo Bali, así que te recomendamos que organices algo más para poder conocer las fascinantes maravillas de este país.
